El poder del pacto con Dios.
A lo largo de la Biblia encontraremos que los pactos son muy importantes para Dios, por lo que es imprescindible estudiar: qué es un pacto, quiénes son los pactantes, cuáles son las partes del pacto, los pactos entre los hombres, y los pactos entre Dios y los hombres. Es un acuerdo entre dos o más partes que se comprometen a cumplir con lo estipulado. En las escrituras usualmente la palabra ‘pacto’ se traduce del hebreo berit y del griego diazéke, ambas palabras indican: acuerdo, alianza y promesa. ¿Quiénes son los pactantes? Son aquellos integrantes que participan de mutuo acuerdo, estableciendo condiciones para obtener beneficio. Para que un pacto tenga validez deben existir dos o más integrantes, que cumplan con los acuerdos establecidos. Los pactos pueden establecerse entre hombres o entre Dios y el hombre. Ahora bien, ¿Cuáles son las partes del pacto? En todos los pactos existen elementos y términos que garantizan la permanencia o la anulación del mismo. En la mayoría de los pactos bíblicos encontramos presente: la sangre o alguna prenda que se entregaba en señal visible. También, encontramos dentro de los pactos las condiciones de cumplimento y los tiempos acordados. Si alguna de las partes incumplía con las condiciones pactadas se procedía a la anulación, es decir quedaba el pacto sin efecto. Dios honra los pactos o acuerdos celebrados entre los hombres. Así encontraremos lo que expresa el Señor Jesús en el evangelio de Mateo: «Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.» Mt. 18:19 A continuación se mencionan dos (2) ejemplos de pactos entre los hombres: El libro de Josué en el capítulo dos (2) muestra un ejemplo claro entre un pacto entre los hombres que fue respetado y consentido por Dios. El pacto se celebró para proteger la vida de los espías que fueron a reconocer la ciudad de Jericó, a cambio preservaron la vida de todos los integrantes de la familia de Rahab. ¿Cómo se podía romper el pacto? En caso de que se incumplieran alguna de las condiciones, ¿Cuáles?: Denunciando a los espías. Omitiendo colocar la señal del pacto (cordón de grana). Desobedecer al estar fuera de la casa en el momento de la conquista a la ciudad. Rahab tomó la determinación de permanecer firme cumpliendo con todas las condiciones acordadas porque creyó en la palabra de los espías. La señal del pacto. En el caso de Rahab y los espías, se trataba de un cordón de grana que tenía una representación profética: Era color grana como la sangre, un elemento redentivo. Es propicio recordar la señal de sangre de los corderos en Egipto que impidió que el ángel de la muerte entrara en los hogares de los israelitas. Fue una señal visible, que estableció una marca para salvación. Hebreos 9:14 y 8:13 El acuerdo trascendió a los cielos, considerando que las murallas de la ciudad cayeron, sin embargo la casa de Rahab que estaba en la muralla permaneció intacta. Las acciones de Rahab trajeron protección y ella vino a ser parte de la genealogía de Jesús al llegar a ser la abuela de Booz (Mt. 1:5), el esposo de Nohemi. Además su nombre es mencionado en el listado de los héroes de la Fe en el libro de Hebreos 11:32. Por otra parte, los espías que estaban bajo las órdenes de Josué cumplieron su palabra honrando su promesa y a pesar que la ciudad estaba bajo maldición, Josué proclamó un salvoconducto para preservar a toda la familia de Rahab que estuviera en su casa. El pacto celebrado entre Josué y los gabaonitas a todas luces fue un engaño, pero Josué se enlazó con los dichos de sus labios y Dios respetó este acuerdo, de tal manera que cuatro generaciones más tarde las acciones de los israelitas tuvieron consecuencias, tal como lo expresa el 2 Samuel 21:1-2. ¿Cúal fue el pacto que Josué estableció con los Gabaonitas? Los hombres de Israel sin pedir el consejo de Dios tomaron obsequios de paz de parte de los gabaonitas, Josué y los jefes hicieron la paz con ellos, conservando sus vidas y la de todo su pueblo haciéndolos sus siervos, todo a cambio de que Israel protegiera a los gabaonitas. ¿Dónde estaba el engaño de los gabaonitas? Actuaron con astucia diciendo a Josué y a los principales jefes que procedían de una ciudad muy lejana cuando estaban a pocos kilómetros de distancia. ¿Cómo tuvo que honrar el pacto Josué? En aquellos días los reyes de los amorreos hicieron la guerra contra los gabaonitas y Josué tuvo que pelear por ellos para librarlos. Josué 10:6 al 10. ¿Qué repercusiones tuvo el pacto de Josué con los gabaonitas? Años más tarde en el gobierno del rey Saúl, los israelíes asesinaron a gabaonitas, violando el pacto que Josué había establecido con el pueblo de Gabaón. Por estas acciones Dios permitió el hambre durante tres (3) años consecutivos, para ese momento estaba en ejercicio de gobierno David, quien consultó a Jehová y recibió revelación del problema. 2 S. 21. Así que el rey David habló con los gabaonitas y estos pidieron la muerte de siete (7) de los descendientes de Saúl, cuando esto ocurre Dios fue movido a misericordia con la tierra de Israel (2 S. 21:14). La justicia divina intervino a favor de los gabaonitas por el pacto que se había celebrado con Josué. Evita hacer pactos a la ligera y cuando hagas un compromiso cúmplelo porque tus palabras y acciones traen consecuencias. Si Dios respalda los pactos entre los hombres seguro que con mayor firmeza será fiel a su palabra. A través de toda la Biblia vemos que Dios ha sido, es y será, un Dios de Pactos que cumple su palabra. A lo largo de la escritura encontramos diferentes pactos entre Dios y el hombre, a continuación se mencionan: El Pacto Edémico: este fue hecho antes de la caída, el hombre y la mujer fueron colocados en un ambiente perfecto y la condición era obedecer a Dios. “(...) De todo árbol del huerto podrás comer excepto del árbol, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.” Gn. 2:16-17. El Pacto Adámico: a causa del pecado Dios prescribe las condiciones hasta que la creación sea liberada por el redentor. Gn. 3:14-19 El Pacto con Noé: este contiene tres (3) partes: promesas de Dios, desafíos a Noé y profecías concernientes a sus tres (3) hijos; Dios define su relación con la humanidad después del diluvio e instituye principios de gobierno. Gn. 9:1-27. El Pacto con Abraham: Consiste en las promesas hechas por Dios a Abraham, le promete que: será una nación grande; hará grande el nombre de Abraham; bendecirá a los que bendigan a Abraham; en Abraham todas las familias de la tierra serán bendecidas. Gn. 12:1-4; 13:14-17; 15:1-18; 17:1-8. El Pacto Mosaico: Fue dado a Israel a través de Moisés en el monte Sinaí, incluye leyes morales, civiles y ceremoniales, el pueblo se comprometió a cumplirlo cuando dijeron: haremos todo lo que el Señor ha dicho. Ex. 19:5-8; 20:1-26 El Pacto Israilita. Este pacto es una continuación y reafirmación del pacto con Mosaico que define la relación entre Israel y la tierra prometida. Dt. 27-30. El Pacto Davídico: Es la promesa que el Mesías vendría del linaje de David, y de que el reino mesianico nunca sería destruido. 2S 7:8-19. El Nuevo Pacto: fue proclamado a Israel en el Antiguo Testamento, aunque los elementos han sido otorgados a su iglesia, considerando que Cristo es el mediador de un mejor pacto establecido sobre su sacrificio, que asegura la bendición eterna hecha bajo el pacto de Abraham para todos los que creen. Jer. 31; Mt. 26:26-29; Gá. 3:13-29; He. 8:8-12. Por esto comprendemos que Dios se relaciona con el hombre por medio de pactos, por lo cual es de importancia vivir fieles al Nuevo Pacto. «Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.» Mt. 26:26-29 Jesucristo estableció un nuevo pacto siendo él mismo la propiciación de los pecados, el sacrificio perfecto que trae justificación y nos reconcilia con Dios Padre. «Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.» Gá. 3:16 Las promesas que fueron hechas a Abraham hoy nos alcanzan por medio de Cristo Jesús quien nos constituye en hijos herederos de las promesas. ¿Cuáles son los beneficios del nuevo pacto? Remisión de nuestros pecados: La palabra redimir quiere decir pagar una deuda, porque la humanidad tenía una deuda impagable a consecuencia de los pecados y delitos, Cristo canceló esta deuda al morir. «Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión» He. 9:22. Purificación de los pecados: La sangre de Jesús es la única sustancia capaz de borrar los pecados. «pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.» 1Jn. 1:7. Protección: Gracias a la sangre de Cristo tenemos protección integral, tal como sucedió en la casa de los israelitas cuyos dinteles fueron rociados con la sangre de corderos en la primera Pascua. Ex. 12. Salvación eterna: La salvación es un resultado directo del sacrificio de Cristo «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.» Ro. 5:10. Además de la salvación también tenemos sanidad, libertad, gozo, restauración, entre otras bendiciones. «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna» Jn. 3:16 Es necesario valorar el pacto que Dios estableció con la humanidad por medio de la sangre del cordero, Dios nos invita a entrar en un nuevo y mejor pacto, lo cual implica esfuerzo para obedecer en todo. Cuando conocemos todo lo que Dios nos ha dado, actuamos en reciprocidad y activamos el dar con propósito, entregamos tiempo, dinero, esfuerzo y dedicación en agradecimiento a este pacto. Nuestro consejo: acepta el pacto de Dios contigo, mantente fiel y firme hasta el fin. No hagas pacto a la ligera con los hombres y/o con Dios. Si haces un pacto debes cumplir lo prometido. ¿Qué es un pacto?
Un ejemplo muy conocido por todos es el pacto matrimonial, donde la pareja son los pactantes, el anillo es el elemento que representa el compromiso y se declaran ante Dios las promesas que les comprometen.
Pactantes y partes del pacto
Ejemplo bíblico de un pacto entre hombres.
1. Rahab y los espías - Jos. 2.
2. Josué y los Gabaonitas - Jos. 9.
Pactos de Dios con el hombre.
Beneficios del nuevo pacto.
Para mayor información ver las citas bíblicas: Génesis (Gn.) 2:16-17; 3:14-19; 9:1-27; 12:1-4; 13:14-17; 15:1-18; 17:1-8; Éxodo (Ex.) 19:5-8; 20:1-26; Deuteronomio (Dt.) 27-30, Josué (Jos.) 2, 9; 2 Samuel (2S) 7:8-19; 21; Jeremias (Jer.) 31; Mateo (Mt.) 18:19; 26:26-29; Juan (Jn.) 3:16; Romanos (Ro.) 5:10; Gálatas (Gá.) 3:13-29; Hebreos (He.) 8:8-12; 9:22; 11:32; 1 Juan (1Jn.) 1:7.