Lección No. 5 Preparando el corazón
Todo agricultor sabe que antes de sembrar debe acondicionar el terreno, deshacerse de la maleza, abonar y depositar la semilla.
Jesús enseñaba misterios del Reino a través de parábolas, en cierta ocasión dijo a sus discípulos: «3 Un sembrador salió a sembrar. 4 Mientras iba esparciendo la semilla, una parte cayó junto al camino, y llegaron los pájaros y se la comieron. 5 Otra parte cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esa semilla brotó pronto porque la tierra no era profunda; 6 pero, cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y, por no tener raíz, se secaron. 7 Otra parte de la semilla cayó entre espinos que, al crecer, la ahogaron. 8 Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado.» Mt. 13:3-8 NVI.
Solo la porción que cayó en buena tierra produjo cosecha. Jesús comparó la semilla con la palabra del Reino y a los terrenos con el corazón. La semilla era la misma, solo variaba la condición del corazón. Por lo tanto, es necesario conocer ¿cuál es la condición de tu terreno?
A continuación tres (3) acciones para preparar tu corazón:
● Tener un corazón humilde para poder comprender la palabra y que nadie la pueda robar.
● Tener un corazón dispuesto a profundizar en la palabra evitando tropezar con las aflicciones o persecuciones.
● Tener un corazón como de niño para confiar en Dios para no ahogar la palabra con las preocupaciones o el afán por las riquezas.
Hay que resaltar que aquellos que escuchan y entienden la palabra, podrán tener una cosecha de treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo sembrado.
Así como Dios está sembrando, también el adversario quiere esparcir palabras de: maldad, vicio, rencor, adulterio, fornicación, violencia, mentira, rechazo, entre otras semillas.
Entonces, ¿Qué hacer con estas semillas?
Identifica la semilla.
Cámbiala por la semilla correcta de Dios
Cambia
tu manera de pensar.
Pide perdón si has pecado.
Decide romper los hábitos que te alejan de
Dios.
Es necesario, mantener limpio tu corazón de toda semilla de maldad para recibir la palabra del Reino. A continuación algunas recomendaciones:
Permanecer en Dios.
Mantener una
vida de oración
Congregase.
Decidir perdonar de todo corazón.
Dios sembró palabras y de acuerdo a la condición del terreno será la cosecha.
La decisión es tuya. Nuestro consejo: Mantén tu corazón limpio.
Para mayor información, te invitamos a leer y meditar en las siguientes citas bíblicas: Proverbios (Pr.) 28:13; Mateo (Mt.) 13:3-30; 18:21-35; 26:41; Lucas (Lc.) 11:24-26; Juan (Jn.) 8:31-32, Colosenses (Col.) 2:13-15.
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