Lección No. 4 Permanecer en Dios
«31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.»
Jn. 8:31-32 RVR1960.
Ser hijo de Dios Padre implica también llegar a ser discípulo de Jesús, es decir, llegar a ser alguien que permita a Cristo vivir a través de su vida al permanecer en todo lo que Él nos instruye.
¿Quieres ser un discípulo de Jesús? Entonces tienes que permanecer en su palabra para hacer su voluntad.
Permanecer en Dios implica establecer una relación con él, en donde le conocemos y vamos descubriendo la verdad, su amor, su voluntad, que nos hace libres.
¿Es posible caminar con Dios y tener una vida que le agrade? Sí, es similar a caminar junto con un amigo y conocerle en la medida en que pasas tiempo con él. Por ejemplo, cuando vas a la casa del amigo conoces sus costumbres, preferencias y cultura, de la misma forma ocurre con Dios.
¿Cómo establecer una relación con Dios? 3 pasos sencillos para fortalecer tu relación con Dios:
Hablar.
Comer.
Compartir.
1. Hablar: comienza por hablar con él, cuéntale de tu vida, aunque Dios conoce todo acerca de ti, le agrada escucharte y quiere responderte. La Biblia lo llama oración, y es establecer una conversación con Dios. Se trata de presentar tus agradecimientos y peticiones para luego escuchar sus respuestas de consuelo, exhortación, guía y amor. En la medida en que pases tiempo conversando con Dios aprenderás a distinguir sus palabras, conocer sus formas, y depender de él como la fuente de amor, aprobación y aceptación.
2. Comer: usualmente comemos con las personas que nos agradan, la escritura es el pan de vida que fortalece a nuestro espíritu. La Biblia es una mesa inmensa con múltiples platos para alimentarte. Al nacer de nuevo somos como niños y requerimos alimentos sencillos de digerir. Permite que alguien más pueda prepararte una comida acorde a tu nivel de crecimiento. Diariamente busca el consejo, la instrucción y la guía de Dios, establece un hábito de lectura que te permita crecer fuerte y saludable.
3. Compartir: Al nacer de nuevo y ser restituidos a la posición de hijos somos asignado a una familia (congregación) con quienes compartes momentos de alegría y tristeza. La familia tiene amor, cuidado y consejos que te permiten crecer.
Algunos argumentos por derribar en nuestras mentes que nos impidan vivir el paso tres (3) referido al compartir con la familia de Dios:
● Dios está en todas partes, no necesito congregarme.
● Congregarse es fanatismo.
● Yo veo y escucho programas cristianos.
● Todos somos pecadores ¿para qué voy a ir a una congregación? eso es hipocresía.
● Para tener a Dios no es necesario asistir a un servicio.
● No tengo tiempo.
Podrías presentar cientos de argumentos para no congregarte, hoy te mostramos un mejor camino, es simple: obedecer y permanecer en Dios.
La decisión es tuya. Nuestro consejo: Permanece en Dios.
Para mayor información, te invitamos a leer y meditar en las siguientes citas bíblicas: Salmo (Sal.) 133:3; Lucas (Lc.) 11.1-5; Juan (Jn.) 8:31-32; 10:27-29; Romanos (Ro.) 10:17; Efesios (Ef.) 2:19; Hebreos (He.) 11:6, 1 Juan (1Jn.) 2.15.
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